Muchas de las personas que no decoran sus casas con plantas piensan que no tienen mano para ellas. Como si la jardinería fuera algo solo para personas privilegiadas o con suerte. La realidad es que hay una buena cantidad de plantas que sobreviven con muy pocos cuidados y que cambian por completo el aspecto de una casa. Estas son algunas de mis favoritas:

  • Potho (Epipremnum aureum): un clásico entre los clásicos. Solo necesita una buena exposición solar y riego cuando el sustrato esté seco. La podemos utilizar como trepadora o como planta colgante (queda muy bien en estanterías y partes altas de los armarios). Es tan versátil que sobrevive directamente en agua. Cuando quieras una nueva planta, corta un tallo y pon uno de sus extremos en agua hasta que saque raíces.
  • Ficus de hoja grande (Ficus elastica): otro caballo ganador. Colócalo en un lugar luminoso sin incidencia solar directa. Es capaz de crecer mucho aunque esté en macetas pequeñas.
  • Ficus benjamina: prima del anterior pero con hojas pequeñas y abundantes. Debemos regarlo cuando el sustrato no esté húmedo, pero sin encharcar. Es normal que en primavera pierda algunas de sus hojas.
  • Dracaena marginata: es la imagen de este artículo. Soporta prácticamente todas las condiciones de luz de nuestro hogar. Debemos regarla cuando el sustrato esté seco. Si nos pasamos con el riego el tronco se pudrirá.
  • Tronco de brasil (Dracaena fragrans): prefiere las zonas luminosas. Crece muy bien al lado de una ventana. Es de poco riego pero agradecerá que pulvericemos sus hojas con agua de vez en cuando.
  • Camadorea (Chamaedorea Elegans): esta palmera de pequeño tamaño no es nada exigente con la luz. Es de crecimiento lento.
  • Kentia (Howea forsteriana): palmera de gran envergadura, necesita un amplio espacio para lucir en todo su esplendor.